¡Clap, clap! Aplausos para todos. El cadáver exquisito va tomando forma y esta bien chido. He decidido publicarlo esta madrugada de sábado; allá abajito están los nombres de quienes han contribuido en el orden en que lo hicieron. Si alguien todavía quiere añadir algo puede hacerlo en los comentarios del recado de allá abajo y yo los iré incorporando al cadáver final.
Por cierto, en el recado anterior olvidé darle el crédito de esta idea a nose, quien fue el que hizo la propuesta en el blog de Ocelótl (aplausos). Entonces Ocelótl lanzó la frase inicial, y así es como vamos:
Apenas cerró sus ojos…
y todo comenzo a tener sentido...
... pues se encontro con su infancia en aquel mar de colores...
...y recordó los aromas que tanto le gustaban, y los sabores que escondía aquel lugar...
...al que llegó siguiendo un mapa...
trazado en las insondables rutas del subconciente...
Mientras tanto, practicaba mi respiración laaaarga y profunda y repetía el mantra sat-nam, para obligarme a dejar-de-pensar-idioteces
pudo mirarse a sí mismo; entonces tejió hilos del pasado con cadenas del futuro y así finalmente halló sendero
un sendero que aunque le era desconocido sabía que lo llevaría a entender los por qués de su vida...
No hubo más que respuestas muertas, silencios... silencios...
prolongados períodos de nada, de guardárselo todo, de explotar por dentro.
Decidió abrir los ojos, para darse cuenta que en esa introspección se estaba mucho mejor. La realidad era aún más cruel para él, por lo que volvió a cerrar sus ojos para no abrirlos jamás.
Borrando así las imágenes obscenas que en sus ojos celestes jamás debieron ser...
comenzó a tener visiones que le aterraron. Los abrió y se dio cuenta que eran reales. Se acercó a ellas y observó un espejo. Se voló los sesos para darse cuenta que realmente todo fue una pesadilla.
Pero sus sesos tenían vida propia y el horror seguía vivo...brotaba a borbotones de su craneo...
sin embargo no era lo descarnado lo que disfrutaba más, sino el amor que implicaba.
Siete sietes lentos, ¡cuídado Papa polaco!
Dos cosas le sucedieron: tiempo y arena en cada cuenca herida...
Al mirar sus sesos, se acordó de las quesadillas que tanto le gustaban allá en Puente Colorado, no podía dejar de pensar en las dichas que una vida sencilla trajo a él.
Al mirar sus sesos, se acordó de las quesadillas que tanto le gustaban allá en Puente Colorado, no podía dejar de pensar en las dichas que una vida sencilla trajo a él.
Las aportaciones, en el orden que aparecen: ocelotl, chilangelina, pedrolv, ocelotl otra vez, jazmin, juan manuel, cyrana, frido, eliechida, ely, sirako, les temps sont durs pour les rêveurs , chachairu, tazy, anónimo (que ya supe que fue Concha), Blas, Enrico, Aira, Carmen.
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Ah, y ya que andan por aquí, dense una vuelta por La Galería, pa’ que vean las fotos de los buzones de correo de R2-D2 (Arturito) por los 30 años de Star Wars
















