viernes, agosto 06, 2010

Recado porque Los Nos Queremos Vivos



Hace algunos meses escribí aquí mismo un post que hacía referencia a los periodistas en México. Unos días antes habían matado a Valentín Valdés Espinosa en la ciudad de Saltillo. Valentín era reportero y tenía 29 años; lo “levantaron” la noche de un jueves y amaneció ejecutado al día siguiente con un letrero: “Esto les va a pasar a los que no entiendan, el mensaje es para todos”.

Pero no fue la muerte de Valentín lo que detonó mi texto de entonces, sino una pregunta que alguien me hizo en el Formspring a raíz de esa muerte: Siendo periodista, ¿cómo es que lidias con las preocupaciones sobre tu seguridad personal o la de tu familia al ejercer tu oficio? Yo respondí lo primero que me vino a la mente, lo que en ese momento creía: yo no tengo miedo y creo que la gran mayoría de quienes están en esto tampoco lo tienen. Acto seguido, me puse a escribir.

En esa reflexión, realizada en enero de este año, explicaba que la mayor parte de mis amigos son periodistas que viven en México, y que platico con ellos frecuentemente. En aquel momento ninguno me parecía verdaderamente preocupado por su seguridad personal. Una de las razones, explicaba yo, podía ser que yo no conocía a nadie que viviera en las ciudades donde todos los días se ven muertos, ejecutados, ahorcados, balaceados, decapitados, etcétera.

Mi hipótesis era la siguiente: Por supuesto que si eres un periodista que se dedica a la cobertura de narcotráfico y seguridad, eres un blanco, sobre todo si tocas a quien se supone que no debes de tocar, si en el pasado has tenido alianzas que hoy te pueden cobrar, o si trabajas en un medio que no responde por ti. Quienes cubren la fuente sin duda están en riesgo, pero no sólo los periodistas: también lo están los abogados, los ministerios públicos, los jefes y subjefes de seguridad, los mandos altos y medios de las fuerzas armadas, y sus familias. Lo anterior me llevó a afirmar, entonces, que el peligro no radicaba en el ejercicio del periodismo, sino en la cercanía con el medio geográfico en el que miden tamaños los grupos del narcotráfico con las fuerzas armadas del Estado. Si te matan, no es porque seas periodista o abogado, sino porque estás ejerciendo tu trabajo (periodístico, legal, político, el que sea) en el área de interés de ambos grupos, afirmé yo.

Han pasado un poco más de seis meses desde entonces, y hoy me sorprendo releyendo y revisando el texto aquel. Seis meses; no años. Menos de treinta semanas en las que esa percepción, la que yo tenía, la que la gente que conozco tenía, ha cambiado.

Como la mayoría de ustedes tal vez sabrá, este sábado 7 de agosto se celebrará en lel DeFe y en algunas otras ciudades del país la primera Manifestación contra las Agresiones a Periodistas en México. La iniciativa surgió espontáneamente de un grupo de reporteros “de a pie” indignados tras el secuestro, hace unos días, de cuatro compañeros periodistas. Los secuestrados fueron liberados gracias a que trabajan para medios de comunicación con capacidad de negociación; sin embargo hay 64 periodistas más que han sido asesinados y 11 que continúan desaparecidos sin que los dueños de los medios ni las autoridades que deberían tomar estos casos en sus manos, hagan un carajo. Esta fue la gota que derramó el vaso y que dio origen al grupo Los Queremos Vivos, del que seguramente también todos ustedes saben.

Las demandas de Los Queremos Vivos son concretas: Un alto a la impunidad en los asesinatos y agresiones contra periodistas; la defensa por parte del Estado mexicano y de los diferentes órdenes de gobierno del acceso a la libertad de expresión e información para la sociedad; y el establecimiento de mecanismos institucionales para proteger la labor de los periodistas. En un documento aparte, este mismo grupo hizo un llamado a los directivos de los medios de comunicación –que tan calladitos se han quedado en muchas ocasiones ante las amenazas a sus reporteros- para que se sumen a estas demandas.

El día en el que se dio a conocer el secuestro de los cuatro reporteros platiqué con mi carnala La Concharra, que como algunos de ustedes saben, trabaja en una empresota de comunicación. Le pregunté si tenía miedo. “¿Sabes qué? Por primera vez en muchos años, ahora sí. Estamos viendo cómo cada día se acerca más”, fue su respuesta. Y yo desde LosAngeleslandia la escucho en el teléfono y un escalofrío me sacude todita. Mis amigos, mucha de la gente más importante de mi vida, está en este oficio; en medio de la sangrienta guerra entre poderes, ellos recorren a diario un país cada vez más violento armados tan sólo con un gafete de prensa. Y hoy, a diferencia de hace unas semanas, sé que mi gente tiene miedo.

Como decía en mi post de entonces, yo no conocía a los colegas que han muerto en los últimos meses, pero sí sé que con uno sólo que muere, el derecho a saber de nuestra sociedad, ese por el que varias generaciones lucharon, se encuentra en riesgo. El telón del silencio se ciñe sobre nosotros y parece que nadie hace nada. Por eso, hoy quiero pedirles que, aunque sientan que los asuntos que afectan a los periodistas no les competen, piensen un poco en las libertades que son garantizadas con el ejercicio periodístico; en el derecho que tenemos a informar tanto como los demás tienen el derecho a ser informados. Hoy les pido que compartan mi apoyo y admiración para mis colegas mexicanos de Los Queremos Vivos; porque quienes estamos en el oficio nos queremos, nos necesitamos vivos.

jueves, julio 29, 2010

Recado cuarenta


Recuerdo la escena como si fuera ayer: yo tendría unos nueve años y estaba en la recámara de mi abuela. Platicábamos de su mamá, de sus hijas -una de ellas mi mamá-, de mis hipotéticos hijos, del futuro. De pronto dijo: "Cuando cumplas cuarenta años va a ser el año 2010. ¿Te imaginas?".

No, la verdad es que nunca me lo imaginé. 2010 era un año tan lejano como la posibilidad de cumplir cuarenta años: eso es algo que sólo pasa en la imaginación de señores muy creativos que escriben cosas del futuro. Pero el futuro me alcanzó y mira nada más: aquí estoy, dejando la treintena atrás y haciendo mi flamante arribo al cuarto piso.

No podría hacerlo en mejor momento. Cuando empezó el 2010 me dio un conato de angustia: chale, ahora sí se me acabó el veinte y nadie me salva: se me acabaron los años de comprar mi ropa en el departamento de juniors y de poner emoticons cuando chateo, me dije; ahora me tendré que resignar porque en cualquier momento todos me empiezan a decir "señora", ay por dios.

Pero la verdad es que no es cierto. En estos meses he descubierto que quienes sufren por tener la edad que tienen, quienes se obsesionan con verse más jóvenes, con ocultar sus años, con evitar las marcas del paso del tiempo, son quienes no están orgullosos de lo que han hecho con él. A mí cada año vivido me ha costado un chingo, y estoy muy orgullosa de lo que he logrado en ellos. Hoy cumplo cuarenta años tan bien vividos, que neto parece que fueran más; pero tan bien llevados, que estoy segura de que en mi espíritu pesan como si fueran menos.

Hoy estoy agradecida por haber vivido hasta aquí, y segura de que los próximos cuarenta -que sí los viviré, no lo duden ni un momento- serán encabronadamente divertidos. Y como lo único que tengo es gratitud, se me ocurrió que en este día lo mejor que puedo hacer es compartir con ustedes lo que he aprendido en mis primeros cuarenta años de vida. No son consejos, ni reglas para vivir bien, ni nada por el estilo; es simplemente un sumario de mi aprendizaje jugando el juego de vivir, en el que hasta ahora me han salido puras cartas buenas. Que la buena mano del que reparte no se acabe nunca, es lo único que pido yo.

A continuación, mis cuarenta lecciones:

1- Muchas familias ven llegar a alguno de sus integrantes justo cuando otro se acaba de ir. No esperes a que te ocurra para reconocer el maravilloso ciclo de la vida, lo perenne de la energía de aquellos que se van.

2- Guarda fotografías de tu infancia. Míralas con atención y analiza tu rostro y tus expresiones con el paso de los años. Aprenderás mucho sobre ti.

3- De preferencia no mientas, pero si lo haces, busca que tu mentira no lastime a los demás. Si tu mentira lastima, no vale la pena mentir.

4- Leer y escribir son los dos hábitos que te harán invencible.

5- Si tu pastel de cumpleaños es del mismo tamaño que tú, es tiempo de dejar de añadirle un piso por año.

6- Enseña a tus hijos a amar a su escuela y a estar agradecidos por lo que aprenden cada día.

7- Nunca uses los dientes para abrir bolsas o botellas, ni muerdas objetos cuando estés nervioso. Un diente es valioso e irremplazable.

8- Compra un diccionario y léelo por gusto, no sólo cuando lo necesites.

9- Por lo menos una vez en la vida juega con la nieve.

10- Si eres mujer, al menos una vez ponte un vestido hermoso, largo, vaporoso, que te haga sentir como princesa.

11- Aprende a tocar un instrumento y canta con ganas, con voz muy fuerte y sin pena.

12- Nunca comas chocolate cuando lleves una prenda blanca.

13- No digas “o sea”; sustitúyelo por “es decir”.

14- No ignores lo que sueñas; esa es la única herramienta que tiene tu subconsciente para comunicarse contigo.

15- Si no planeas tener hijos aún, siempre usa un método anticonceptivo cuando vayas a coger; la paternidad no es algo que se pueda dejar a la suerte. Y usa condón; aunque no lo creas, sí se siente lo mismo.

16- Cuando tengas un hijo descubrirás en dónde estaba guardado el motor que te hacía falta.

17- Por muy antiimperialista que seas, trata de aprender inglés. Es de gran ayuda en la vida y algunas de las canciones más bellas están escritas en ese idioma.

18- Disfruta el hecho de ser adulto. Quienes aseguran que quisieran volver a la infancia demeritan el poder del libre albedrío.

19- Evita el maquillaje excesivo y los zapatos con tacones altos. Los huesos y la piel constituyen la estructura que sostiene a tu cuerpo. Ninguna moda es tan relevante para sacrificar algo tan valioso.

20- Cada mañana, cuando te vistas, ponte ropa interior y calcetines pensando en la posibilidad de que ese día termines en un hospital y un enfermero del sexo opuesto te ayude a desvestirte.

21- Haz algo extraordinario durante tu juventud, algo que ponga a prueba tu temple, tu fortaleza de carácter y espíritu, aunque termines el día exhausto. Durante los siguientes años eso te dará autoridad moral para sermonear a los que te rodean.

22- Nunca es tarde para estudiar si eso es lo que deseas hacer. En serio; nunca.

23- La universidad pública es el mayor tesoro que tiene el Estado mexicano.

24- Durante tus veintes come todo lo que quieras. Ya llegarán los treintas y te tendrás que poner a dieta.

25- Pisar la arena descalzo durante unos minutos equivale a dos horas de masaje shiatsu.

26- Nunca hagas algo de lo que no estés realmente convencido. Incluso si estás parado en una iglesia llena de gente, con alguien esperando junto al altar, tú puedes decir “no”.

27- No digas “no me gusta la política, no me interesa”. Asume la responsabilidad de ser ciudadano, de formar parte de una familia, de ser parte de una institución. Todas las relaciones humanas son relaciones políticas porque conllevan una relación de poder; si no te interesa la política estás despreciando una parte esencial del ser humano.

28- Deja de buscar el verdadero amor, el eterno, el que siempre durará. Es más, deja de buscar. Sólo mantén una ventana abierta, porque en cualquier momento se asoma.

29- Aunque dejes de tener la necesidad de hacerlo, sigue utilizando el transporte público de tu ciudad. Es la única manera de seguir conectado con la vida real.

30- Cuando cumplas treinta años empieza a hacer ejercicio de manera regular y cuida lo que comes. Cuando cumplas treinta y cinco entenderás por qué.

31- Si compras un auto, procura que sea de cuatro cilindros. No compres un auto más grande que tus necesidades reales. Si no usáramos tanto combustible las empresas petroleras no excavarían pozos más grandes y profundos a mayor velocidad. Nuestras decisiones al momento de comprar determinan la magnitud de los desastres ecológicos.

32- Escucha a las otras personas. Las historias más bonitas que escucharás en la vida no vendrán de un político ni de un artista famoso, sino de la gente que pasa junto a ti. No le des más importancia al que tiene dinero o poder que al que sobrevive entre el esfuerzo y la injusticia.

33- No temas a los cambios de casa, de ciudad o de país. Los lazos verdaderos se fortalecen con el tiempo y la distancia; lo que verdaderamente importa siempre va contigo.

34- Aprende a aceptar a la gente como es. Cuesta trabajo, pero una vez que lo haces los demás se sentirán cómodos y felices contigo. Es como hacer una inversión que siempre te dará dividendos.

35- Nunca se está preparado para la muerte de un ser querido.

36- Date la oportunidad de equivocarte, pero una vez que reconozcas el error, no lo vuelvas a cometer.

37- Cuando encuentres al amor de tu vida –y el amor de tu vida es aquél que te corresponde, no lo olvides-, aférrate a él. Somos seres humanos libres e independientes y estos son tiempos de conservar nuestra individualidad; pero el amor verdadero es cada vez más escaso y uno no se puede dar el lujo de dejarlo ir.

38- Tu cuerpo es la carrocería con la que andas por la vida y todo el tiempo te está llamando. Escúchalo.

39- No hay coincidencias. Todo ocurre por alguna razón aunque no la entiendas. Todo.

40- Cuando llegues a la que puede ser la mitad de tu vida, retrocede unos cuantos pasos. Entonces sonríe, respira hondo, corre fuerte y lánzate con toda tu alma a la segunda mitad, porque seguramente te la vas a pasar pocamadre.



Hoy cumplo cuarenta años.


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¿Más chisme?

martes, junio 22, 2010

Recado del día en el que murió Monsiváis (recado de cuarto aniversario)


Para Silvia, por la búsqueda y la lejanía compartidas

1- Hace cuatro años, el 22 de junio de 2006, publiqué el primer post de este blog. En ese entonces –que parece que fue hace como diez años- mi México estaba en la cúspide de la esperanza sin sospechar que esa era la antesala del declive de mierda que paulatinamente se ha llevado entre las patas los anhelos, la certidumbre y un poco del orgullo de ser de los mexicanos. En ese entonces yo llevaba sólo dos años fuera del país. Para mí, la visita a la ciudad de ángeles era sólo eso, una larga visita que podría prolongarse durante algunos años más, pero que nunca perdería su carácter de temporal. Porque tu casa está donde está tu corazón.

2- El día en el que murió Monsiváis, de pronto la realidad me pegó de golpe. Como tantos otros chilangos, para mí Monsiváis era México, pero sobre todo, era mi ciudad. La imagen de Monsi era todo aquello que admiro y anhelo en mi propia vida: la inteligencia, el humor, la sencillez, la agudeza, el desprecio por el poder, la acidez, la ironía, un poquito de arrogancia, un atuendo nunca a la moda y un pelo difícil de controlar. Monsiváis también representaba la ciudad a la que amo con el alma, la mejor del mundo. La hermosa Ciudad de México tan llena de contrastes, de colores, de cultura, de paisajes que te cortan el aliento y de restregones y piropos que te encabronan primero y te suben el ego después. LA ciudad, la que me hace sentir viva, en casa y feliz.
La partida de Monsi súbitamente me escupió la realidad en la cara. Mi país ya no es el mío, en el que yo viví 34 años y en el que sigue viviendo mi corazón. El gobierno que lo dirige no es el que yo elegí; el miedo que lo domina no es lo que yo conozco. La inteligencia va dando paso a la incultura general, la hueva y la apatía ganan terreno y la generación que viene detrás de mí, en general, me parece que se rinde y usa la “k” en lugar de la “q”. El día en el que murió Monsiváis a mí me aplastó la evidencia: el México que es mío se va acabando. Tengo siete meses sin ir a mi ciudad y esta semana de madrazo me dio miedo regresar: temo no reconocerla, o peor aún, temo no reconocerme en ella.
“¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi?”, dijo Elenita.

3- Hace tres meses tomé una decisión basada en consideraciones financieras que me ha acercado más a la ciudad de ángeles. Hoy tengo una casa en el sitio al que vine de vacaciones. Estoy por cumplir cuarenta años y mi corazón profesional está indeleblemente tatuado con el México del norte. No me veo a mí misma durante décadas en este lugar, pero justo el día en el que murió Monsiváis, traté de verme caminando por las calles de mi ciudad y, de pronto, tampoco me vi. La pregunta no es a dónde van los muertos; la duda es a dónde vamos los vivos para no perder el ancla cuando los muertos -personas, ideas, certezas, momentos, esperanzas- se van.

4- Este blog ha sido mi referente durante la mayor parte de estos años en el exilio por vocación. Creo que quienes lo leen, algunos heroicamente desde el principio, pueden tener alguna idea de lo difícil que es vivir un México colapsado desde la impotencia de la lejanía. En estos cuatro años hemos visto el péndulo ir de un extremo al otro con implacable crudeza; pero quiero creer que ambos, mi México y yo, hemos entrado en un impasse paralelo que por su propio peso caerá. Que el péndulo, forzosamente, volverá a llegar a su centro.

Feliz cumpleaños, blog.

martes, junio 15, 2010

Recado de recuento


1- Mayo pasará a la historia como el mes en el que este blog estuvo en letargo. La autora confía en que eso no volverá a ocurrir.

2- Por un tiempo el letargo se muda a Recolectivo. Muchas gracias a quienes fueron suficientemente generosos para leerme y comentarme allá, y a quienes comparon Diarios del Fin del Mundo. Gracias, gracias.

3- En los últimos días me ha tocado cubrir el caso de Anastasio Hernández, el migrante muerto por la agresión de agentes de la Patrulla Fronteriza. Anastasio fue torturado. A este caso se suma el de Sergio Hernández, el joven asesinado en Ciudad Juárez, del lado mexicano.

Sé que muchas personas gritan y patalean por estos dos casos, al igual que por la Ley Arizona, contra el gobierno estadounidense. Sí, son unos hijos de puta. Pero mi dedo apunta derechitito al gobierno mexicano. Felipe Calderón viajaba con su sarakof hacia Sudáfrica cuando ocurrió lo del joven Sergio y como siempre, lo que hace es regodearse poniendo cara de malo, mandar una "enérgica condena" por lo ocurrido, y elogiar el trabajo que hace el Consulado en San Diego para ayudar a la familia de Anastasio (Sí, el trabajo del consulado ha sido bueno, pero para eso les pagamos. Es lo menos que se espera de ellos, no algo que se deba festejar como cosa extraordinaria, aunque comparando con muchos otros consulados lo sea).

4- El caso es que el gobierno mexicano se la pasa reaccionando (¡Ajajá! Puede ser que por eso se les acuse de reaccionarios), pero nunca previniendo. En el caso Arizona, el gobierno mexicano tenía que haber cabildeado con el congreso de Arizona desde mucho tiempo antes de que se firmara la ley. La función de los cuerpos diplomáticos es esa: negociar para lograr acuerdos que eviten relaciones desvenjosas entre dos partes.
El proyecto de ley en Arizona era ampliamente conocido por todo el mundo semanas antes de su aprobación; pero parece que el gobierno mexicano se enteró hasta que lo anunció Televisa.

5- En el caso de la Patrulla Fronteriza ocurre algo similar. Organizaciones de defensa de Derechos Humanos en los cuatro estados fronterizos de EU habían pedido desde hace meses al gobierno de Obama que transparentara los procesos de entrenamiento de los agentes fronterizos. La respuesta fue negativa y aún seguían en conversaciones cuando los incidentes de los migrantes ocurrieron.

La solución para este tipo de sucesos es, sin duda, la aprobación de una reforma migratoria integral; pero siendo realistas, eso no está cerca y el gobierno mexicano no tiene posibilidad de incidir en esta decisión. Lo que sí puede hacer es cabildear con su contraparte para exigir que los agentes fronterizos reciban la capacitación adecuada y sean instruídos en las legislaciones vinculadas con Derechos Humanos y derecho constitucional.

Claro, para eso habría que esperar a que el presidente termine de cazar elefantes.

6- Finalmente, tenemos los dedos en la puerta con el caso ABC y en cualquier momento se nos cierra. Abusando de su tiempo y su buena voluntad, aquí está una lista de los correos electrónicos de los jueces de la Suprema Corte que no consideran de su competencia el fincar responsabilidades en este caso. Los invito a que les digan lo que piensan.

Ministra Margarita Beatriz Luna Ramos
mbluna@mail.scjn.gob.mx

Ministro José de Jesús Gudiño Pelayo
jgudino@mail.scjn.gob.mx

Ministro José Fernando Franco González Salas (cinco nombres el cabrón)
JBassH@mail.scjn.gob.mx

Ministro José Ramón Cossío Díaz
RamonCD@mail.scjn.gob.mx

Ministro Luis María Aguilar Morales
maguilarm@mail.gob.mx

Ministro Sergio Armando Valls Hernández
savallsh@mail.scjn.gob.mx

Ministro Sergio Salvador Aguirre Anguiano
saguirrea@mail.scjn.gob.mx

Ministro Guillermo I. Ortiz Mayagoitia
presidencia@mail.scjn.gob.mx

Listo. Despáchense.

viernes, junio 04, 2010

Recado que a un año no olvida


A un año:

- 49 bebés muertos
- 104 heridos
- Ningún responsable en la cárcel



viernes, abril 23, 2010

Recado del boicot a Arizona


Tras la firma de la ley SB1070 en Arizona este viernes algunas personas me empezaron a preguntar detalles sobre la iniciativa y sus consecuencias. Transcribo a continuación el post sobre el tema que publiqué en mi blog Migrantes de El Universal.



Boicot a Arizona

La mañana de hoy Arizona se metió en un viaje en el tiempo. Con la firma de la iniciativa de ley SB1070, la gobernadora Jan Brewer llevó a este estado fronterizo al siglo XIX, cuando la entidad se incorporó a la Unión Americana bajo el nombre de Estado de Arizona. Habiendo formado parte del territorio mexicano y siendo habitada por grupos indígenas como los Pueblo, los Yaqui o los Navajo, Bringham Young, el entonces dirigente de la Iglesia de los Santos de los Últimos días, o mormones, decidió poblar la zona con personas de origen europeo. Bajo esa premisa fueron fundadas ciudades como Phoenix, Tempe y Prescott, que hoy son el corazón del estado.

Durante más de un siglo la búsqueda por la supremacía anglosajona ha marcado a Arizona como uno de los estados con políticas más retrógradas y racistas de la Unión Americana. Algunas de las leyes antiinmigrantes más radicales se han cocinado ahí y la entidad está considerada el laboratorio legislativo del país: se impulsan leyes antiinmigrantes en Arizona y de ahí se extienden a otros estados.

Es en Arizona, en el condado de Maricopa –al cual pertenece Phoenix, la capital- donde el sheriff Joe Arpaio, operando con dolorosa impunidad, ha aterrorizado a los habitantes de origen latino en busca de “limpiar” a las comunidades de inmigrantes indocumentados –aún cuando sean estos mismos inmigrantes los que podan los jardines, construyen sus casas, cuidan a sus hijos, largo etcétera. Es en Arizona también donde en 2004 se aprobó la Proposición 200, que niega el acceso a servicios públicos a quien se encuentre en el país sin documentos.

La ley SB1070, aprobada el 19 de abril pasado por el Congreso estatal y firmada hoy por la gobernadora republicana Brewer, va aún más allá. No sólo sanciona a quienes proporcionen cualquier tipo de transporte o alojamiento a una persona indocumentada, incluso si ésta es de su propia familia, sino que castiga a los oficiales de las agencias del orden –departamentos de policía o del sheriff- que sospechen que una persona es indocumentada y no lo detengan para corroborar su estatus.

De acuerdo con la legislación vigente, las agencias del orden únicamente pueden detener a una persona y pedirle que acredite su estatus migratorio bajo sospecha de un crimen grave. Las leyes federales prohíben que las autoridades locales realicen funciones de agentes migratorios, salvo en algunas excepciones. Si bien es utilizando esta licencia que personajes como Arpaio operan en su jurisdicción, en términos generales esta medida protege a quienes no tienen documentos y están en el país buscando una vida mejor para sus familias.

Bajo la SB1070, esta garantía quedará eliminada. La ley no sólo favorece la detención sin motivo de cualquier persona, sea inmigrante o no, tenga documentos o no, sino que estimula la práctica del perfilamiento racial al exigir que se detenga e investigue a quienes “parezcan” indocumentados. ¿Cuáles la definición física de un indocumentado? En un país donde la inmigración proviene de cualquier rincón del mundo, y donde la mayoría de los inmigrantes y sus descendientes cuentan con un estatus migratorio legal, ¿cómo se reconoce a alguien que está en el país de manera ilegal? La respuesta para las organizaciones de defensa de los derechos civiles es clara: será aquél que tenga la piel obscura, que no hable inglés, que lo hable con acento o que de plano hable español.

En la mira estarán entonces quienes viven aquí desde los tiempos previos a don Bringham Young; los que son morenos porque el sol de Arizona ha curtido la piel de sus familias por siglos; los que se apellidan López o Méndez porque descienden de los españoles que colonizaron estas tierras; y también los que andan por la calle con su gorra de los Suns o su playera de las Chivas, con papeles o sin ellos. Los que “se vean” latinos, estén en el país como sea que estén. Esta no sólo es una ley antiinmigrante; es una ley racista que pone a Arizona en una vergonzosa posición que no refleja los principios fundadores de este país.

De acuerdo con las normas legislativas, la SB1070 entrará en vigor 90 días después de que finalice la sesión legislativa en Arizona; esto podría ser en agosto. Las organizaciones de defensa legal ya preparan las demandas correspondientes para parar esta ley bajo el argumento de que ninguna ley estatal está por encima de la Constitución y las leyes federales –que prohíben la práctica del perfilamiento racial.

Pero mientras esto ocurre, los grupos activistas han llamado a realizar un boicot económico y turístico en contra del estado. La idea no es descabellada, ya que existe un precedente exitoso.

En 1983 se estableció a nivel nacional el 15 de enero como la fecha para recordar al líder de derechos civiles Martin Luther King; sin embargo el gobierno de Arizona se negó a firmar la ley que lo instituía como día feriado a nivel estatal. A principios de los años noventa el reverendo Jesse Jackson convocó a un boicot en contra del estado, el cual tuvo una gran acogida nacional. En 1991, gracias a presiones de sus jugadores afroamericanos, la NFL tomó la decisión de mover la sede del Super Bowl, que hasta ese momento se celebraba en Phoenix, y trasladarla a Pasadena, California. Un año después, Arizona firmó la ley.

En esta ocasión las organizaciones ya han llamado a la comunidad latina a iniciar el boicot. Los dirigentes han pedido que cese la asistencia a los partidos de los equipos deportivos del estado, jueguen donde jueguen, y a los artistas latinos que cancelen sus presentaciones en la entidad. Se ha pedido que la gente no utilice la línea aérea US Airways, con sede en Phoenix, y que los habitantes de Sonora eviten cruzar la frontera para realizar actividad comercial. Se ha pedido a las grandes empresas que cancelen sus convenciones o congresos en el estado, y a la población nacional que evite el consumo de productos agrícolas cultivados en Arizona. Los transportistas del Puerto de Los Ángeles, el más importante del país, acordaron negarse a llevar contenedores a ese estado.

Además del impacto económico, Arizona podría sentir en los próximos meses el golpe electoral. Se ha comprobado que medidas similares a la SB1070, como la 187 en California o la propia 200 en Arizona, han generado un debilitamiento de las bases republicanas que los demócratas han capitalizado a su favor, particularmente por lo que se refiere al voto latino. Y el estado va a elecciones el 2 de noviembre.

Las consecuencias del viaje en el tiempo en el que se ha embarcado Arizona se verán a corto plazo; en las cifras económicas, en el turismo y en las urnas. Y es muy probable que entonces el estado descubra que en materia de derechos civiles, ni se puede regresar el tiempo, ni se puede dar marcha atrás.

martes, abril 20, 2010

Recado de las cosas como son


Trabajar en medios de comunicación tiene sus agridulces. Tienes acceso a mucha información, y si estás en el área de noticias tienes un asiento de primera fila en la Historia (esta bonita frase es de @jmrobledo). Pero si te toca escribir, uno de los retos es ser lo más objetivo posible, y el otro es decir las cosas como son aunque en ocasiones no puedas utilizar exactamente las palabras que el otro dijo. Tal vez así escribes en un blog, o en un espacio personal; pero si escribes en un medio formal, debes encontrar un justo medio, y moderarte para decir las cosas sin ofender a nadie.

Eso pasa en el diario para el que trabajo, que tiene más de 80 años de historia y cuenta con razonable credibilidad. No es un diario amarillista, no le da bola a escándalos, no publica fotos de encueradas ni de cadáveres. Y a menos que sea necesario, no usa palabras consideradas altisonantes. Eso no quiere decir que no se digan las cosas; de hecho la línea del diario se ubica del lado liberal de la calle. Pero es una cuestión de sentido común: si alguien dice “ese hijo de puta”, pues pones “ese hijo de p…” y nada cambia, la gente entiende. En el caso de un medio como este, no me molesta esa línea; la entiendo y la comparto.

La mayoría de los medios serios tienen políticas similares. En esa medida, quienes quieren dar un mensaje a los medios y ser tomados con seriedad, hacen lo mismo. Así que hay palabras que no escuchas con mucha frecuencia, y si las escuchas, es porque el caso lo amerita. Y si lo amerita, lo escribes. Y si habitualmente no lo escribes, cuando lo haces, el mensaje llega.

Hoy me pasó. Estuve en una conferencia de prensa en la que se presentó una nueva demanda en contra de los cardenales Norberto Rivera de México, y Roger Mahony de Los Ángeles, por encubrir a Nicolás Aguilar, el cura pederasta que trae encima cerca de 60 acusaciones de abuso sexual en los dos países, que tiene una orden de extradición a Estados Unidos, pero al cual al gobierno mexicano no se le ha dado la gana detener. La demanda es la tercera que le plantan a Rivera en Estados Unidos; las dos anteriores no prosperaron, pero esta tiene una posibilidad porque se planteó utilizando una ley internacional que permite que en cortes estadounidenses tomen casos que involucran a ciudadanos mexicanos.

En medio de la platicadera de los abogados y los periodistas, un hombre tomó el micrófono. Era Manuel Vega, quien durante varios años fue víctima de un sacerdote que oficiaba en California; el cura hoy está prófugo en algún lugar de México.

Las preguntas y respuestas iban y venían en torno a los términos legales de la demanda, a la defensa de los cardenales, al historial de Aguilar, al arreglo económico al que llegó la Arquidiócesis de Los Ángeles con sus víctimas. Algo se nos estaba olvidando, pero Vega se encargó de recordárnoslo.

“Yo sólo quiero decir algo más”, soltó de pronto, pidiendo el micrófono parado ante una decena de cámaras y varias grabadoras. “Yo creo que ustedes, como medios de comunicación, tienen que mandar un mensaje muy directo, porque la gente no quiere ver este problema. Si sabemos de un caso de pederastia en la casa de un vecino, inmediatamente denunciamos; pero la gente va a la iglesia cada domingo sabiendo que esta institución encubre estos hechos y no hace nada. Todos sabemos lo que es la penetración, la cópula y la masturbación. Bueno, en este caso estamos hablando de penetración; del pene de un hombre entrando en el recto de un niño sin ningún tipo de lubricación. Estamos hablando de heces fecales, de sangre y de semen. Lo digo así porque de eso se trata esto; pero por alguna razón la sociedad no quiere escuchar”.

De eso hablamos. Las cosas como son.

sábado, marzo 27, 2010

Recado que vuelve a salir a la calle


Este 27 de marzo la ciudad de Los Ángeles saldrá nuevamente a las calles, en esta ocasión para exigir al presidente Barack Obama que cumpla con la promesa (incumplida) realizada durante su campaña presidencial en el sentido de que durante su primer año de gobierno aprobaría una reforma migratoria integral.

Con este motivo, les comparto mi artículo de hoy en Migrantes, de El Universal.


Ah, y también la foto de unos chamacos manifestosos. ¿A poco no son hermosos?