miércoles, mayo 16, 2007

Recado sobre las nubes

Con más frecuencia de la que me gustaría me ha tocado ir tristeando en un avión. Ayer fue una de esas no bonitas ocasiones. Pero como en las anteriores, ayer también empecé a pensar en esto y decidí recadearlo, a ver si logro transmitir la idea que en realidad es muy sencilla: cuando el avión empieza a subir y tienes la fortuna de que no esté lloviendo y esté más o menos clarito y además te toca ventana, empiezas a ver cómo atraviesas las nubes hasta quedar por encima de ellas.

Si viajas más o menos seguido en avión, la imagen puede ya no impresionarte. He visto a gente que desde que se sube al avión cierra la ventanita y nunca, ni una sola vez, se asoma hacia abajo, lo cual es imperdonable sobre todo durante el aterrizaje y el despegue, por aquello de poder decir “mira, por ahí está mi casa”. Pero me estoy desviando.
El caso es que a veces ya no te impresiona, pero yo inevitablemente acabo pensando esto: de los miles de años durante los cuales la humanidad se ha preguntado cosas, y entre ellas segurita estoy de que algunas de las preguntas fueron: “¿Como se verán las nubes de cerquita?”, o “¿Qué habrá arriba de las nubes?”, me tocó vivir en una época en la que puedo ir en un avión viendo las nubes de cerquita, es más, viéndolas abajo de mí.
Lo que más me sorprende es darme cuenta de que la gente no toma un vuelo sólo para ver las nubes. Si hace cien años lo hubieran ofrecido, los ricos privilegiados de las sociedades hubieran pagado fortunas y se hubieran preparado durante meses y se hubieran puesto su atuendo especial, tal vez con sombrero y guantes, para ir a ver las nubes –como ese millonario que hace poco se fue de paseo a una estación espacial-, y hubieran regresado emocionadísimos contándoselo a todo el mundo. Pero no; nosotros hoy vemos las nubes de cerquita sólo por casualidad, porque es necesario pasar por ahí para llegar del punto A al punto B.
Sobra decir que cuando me cae todo este veinte me olvido de dormir y voy como perro, con la nariz pegada a la ventana durante todo el viaje. Y me siento muy afortunada y menos triste, y a veces hasta feliz.

Otra cosa que me pasa en estas ocasiones es que ahí, arriba de las nubes, me parece que entro en comunión con la gente que quiero y que se ha ido. Y eso me da mucha paz.

16 comentarios:

pedrolv dijo...

Creo que cuando la gente deja de sorprenderse por ese tipo de cosas, comienza a morir de a poco -si quiza se oiga cursi, pero a poco no?-

y si sicierto... yo que nunca he volado (en avión) siempre me ha intrigado ver las nubes de cerquita, y me he tenido que conformar con admirarlas desde abajo, espero muy pronto poder resolver eso, de lo contrario tendre que recurrir a la tecnica del kiwi.


...chingo de Saludos!!


PD. mira nomas... casualmente hoy el monero Palomo amanecio también entre nubes

Blas Torillo dijo...

Hola Chila... Hace poco le dejé un recadito a Enrico diciendo que tiene un montón de tiempo que no me subo a un avión...

No es que alguna vez haya sido costumbre, pero lo que extraño de volar es, en parte, precisamente lo que dices...

¡Volar!... Ver todo desde arriba... las montañitas (que son en realidad tremendamente grandes), los lagos, el mar, las ciudades y a veces, si ya vas para abajo, hasta algunos pueblitos...

Es emocionante, divertido, inspirador, ralajante...

¡Me encanta volar!

Besos... Muchos.

PS... Y ya ve a la casa... nomás te entretienes tantito entre cantinas, moneros y reportajes y te olvidas de los cuates... je.

Para que no te enojes, te mando ooootro beso.

Carmen dijo...

Que lindas fotos Chilangelina, me hiciste recordar un escrito que hice sobre las nubes, y se llamaba precisamente ¿A que saben las nubes? Me llené de una disfrutable melancolía y como que flotaba al hacerlo. La verdad eso de que digan que el limbo desaparece no me importa, mirar las nubes desde un avión es lo mejor de un viaje y siempre pienso en eso, en el limbo.
Saludos

Jazmin dijo...

En eso estaba pensando también en el vuelo de regreso de México, en particular en que bonitas se ven las siluetas de las nubes en el atardecer. Esos colores preciosos… y luego la noche. A veces me imagino las nubes como enormes dulces de algodón, o como conejos, elefantes o lo que uno quiera ver en ellas.
En fin. Qué bonitas fotos amiga.
un beso,

Yo

( I_I ) dijo...

La imagen es impresionante para mí...
Nunca en la vida he subido a un avión...

Qué triste...

Un saludote.

Beto dijo...

¿Te acuerdas de esa vez que te dije que vi una nube en forma de pompas de mujer? Me pregunto cómo se habrá visto desde aquel otro ángulo.

Por otro lado, y dejando las pompas aparte, cualquiera de los clásicos, cualquiera de los ilustrados, cualquiera, cualquiera de todos ellos habría dado la vida por ver así las nubes, por ver aunque sea esa fotito de ellas por horas, por contemplar días enteros los objetos que nos parecen más sencillos: el radio, el teléfono, el plástico, los edificios, el extractor de jugo de naranja.

Había este tipo, que usa una palabra bien buena para la acción de aquellos que como tú, mi estimada Chilangelina, aún son sensibles a esas maravillas del mundo. La palabra es puerilizarse, jiji. El hombre que se pueriliza vuelve a ver las cosas con ojos de niño, se sigue sorprendiendo de las maravillas cotidianas.

chachairu dijo...

las fotos son buenisimas y tu idea bien clara. si, tienes todita la razón, mucha gente deja de ver esos detalles que siempre dejan armonía a quienes si lo perciben...saludos.

Kabeza dijo...

Qué bonito post.

S4Lm0n dijo...

yo tb voy asi, las veces q he viajado en avion, nunca separo la vista de la ventana, me pregunto si algun dia alguien dira "la gente se preguntaba como seria marte, o jupiter, o venus, y ahora, solo pasamos aqui por casualidad..."

Carmen dijo...

Mándame tu correo para que te envíe lo que me pides de las nubes. Va el mío:
hablameconlosojos@yahoo.com.mx

Ocelotl dijo...

Que hermosas imagenes y pensamientos te evocan las nubes.

Se ven muy chidas desde lo alto, aunque confieso que aunque emocionante, me da un poquillo, solo un poquillo de miedo jeje.

Ahh y por cierto, por fin ya hay cuento de nuevo allá en una de mis habitaciones literarias, tal vez al rato algún poema y por allí tambien hay un podcast (radio Ocelote)... cordialemnte invitada a las 3 habitaciones existentes. Espero que te guste el de hoy =)

Cuidese, un abrazote y siga volando mucho!

EL GANSO dijo...

Yo nunca he volado, pero como dice la canción de Radiohead "one day, I´m gonna grow wings". Así podré ver las cosas en perspectiva. Muy buen post. Saludos.

Cyrana dijo...

Chila, sólo espero, de verdad, que cuando pegaste la cara a la ventana y entraste a la nube , hayas podido hablar y expresar a " aquellos " todo lo que te nacía en ese momento.
Te abrazo desde la tierra,

tazy dijo...

Las pocas veces que he viajado en avión he ido pegada a la ventana. Las nubes parecen de juguete, como inmensos colchones en los cuales dan ganas de saltar.

Y también me olvido que estoy solita para disfrutarlos. Luego reacciono y creo que oportunidades como esas, cada quien las hace maravillosas, solos o acompañados.

chilangelina dijo...

Pedro, yo tambien espero que pronto resuelvas la no-volada, y espero, sinceramente, que no tengas que dar el kiwisazo...
Blas, a mi tambien me encanta... besos igual...
Carmen, me encanto el texto, ya te escribire al respecto...
Jaz, eso es lo padre de las nubes, se prestan para tu libre albedrio...
(i_i), no es triste, es esperanzador saber que cuando lo hagas podras guardar bien clarita la sensacion de haberlo hecho por primera vez...
Beto, me encanta la palabreja esa. No se si sea puerilizarse o no, pero pensaba con tus ejemplos que en esta epoca de transferencia hiperrapidisima de informacion, a mi me sigue maravillando el simple y llano telefono. Y hablando de pompas, ahi esta el nuevo recado...
Chachairu, "armonia" es buena palabra...
Kabeza, gracias!...
S4lm0n, esa, esa es la idea. Y no dudo que algun dia sera asi...
Ocelotl, si, no hable de eso pero va implicito: siempre la cercania con lo desconocido da miedo, a veces pavor...
Ganso, one day you will... saludos!...
Cyrana, si, sirvio para poner el corazon en calma... gracias por tus abrazos, siempre oportunos...
Tazy, nah, alguien como usted nunca esta solita...
Gracias a todos por venir, saludos!

Vil Clinton dijo...

A mí me cae muy bien cuando el piloto es uno de esos que todavía mantiene viva su ilusión de como cuando voló por primera vez y va instruyendo a los pasajeros sobre los sitios que vamos pasando. Así conocí el Gran Cañón ;)